Y así es como despierto, añorando tu presencia en mi cama, no es un capricho lo que se duerme y vuelve a despertar apenas te presentas con una sonrisa...
Distancia sabia, porque si aquí estuvieras, la noche, la madrugada, la mañana y la tarde, estarían celosas, pues no habría mayor belleza que la de amarnos sin pausas, una y otra y otra vez...
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