jueves, 2 de octubre de 2014

Ocurre que los deseos de mi cuerpo solo los calmas tu,
la tranquilidad de mi alma encuentro en ti,
la sed de mi boca solo la refrescas tu, y el fuego, el fuego que llevo dentro, solo tu lo puedes apagar...
Amado mio, mis horas se hacen días y mis días eternos sin ti, ven a mi esta noche, deja sentir el calor de tu piel, la calidez de tus besos y lo dulce de tus caricias, ven, piérdete conmigo y deja que beba de ti lo prohibido.

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