la tranquilidad de mi alma encuentro en ti,
la sed de mi boca solo la refrescas tu, y el fuego, el fuego que llevo dentro, solo tu lo puedes apagar...
Amado mio, mis horas se hacen días y mis días eternos sin ti, ven a mi esta noche, deja sentir el calor de tu piel, la calidez de tus besos y lo dulce de tus caricias, ven, piérdete conmigo y deja que beba de ti lo prohibido.
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